El proyecto de Tyco Flow Control para Nueva Zelanda por valor de 8 millones de dólares está más cerca de materializarse
Se está escribiendo un nuevo capítulo en la historia de Ashburton Lyndhurst
Irrigation Scheme (ALIS) con la unión de un grupo de agricultores y ganaderos para reemplazar algunas de las
zanjas abiertas por un nuevo sistema de abastecimiento de agua por tuberías subterráneas.
En este proyecto de 8 millones de dólares participan cerca de 34 agricultores y ganaderos. El presidente de
esta asociación, el productor de leche de Winchmore, John van Polanen, confirmó el cierre de tres
canales de agua y la sustitución de éstos por un acueducto que abastecerá a 3.900 de las 25.000
hectáreas que abarca ALIS. Después de años de planificación, el jueves 6 de marzo de 2008
se entregó la primera partida de tuberías de un sistema de irrigación que debería estar completamente
operativo el 30 de septiembre para inaugurar la siguiente campaña de riego. En
total se tenderán 32 km de tuberías, y se cerrarán las galerías de aducción, los canales y las
acequias situadas en la zona de actuación del proyecto, que dejarán de ser útiles.
Los agricultores y ganaderos afirman que el nuevo sistema permitirá hacer un uso más racional del agua, mientras que los
cálculos corroboran que la eliminación de pérdidas en el suministro de agua
supondrá un ahorro del 15 por ciento. Como el proyecto contempla aprovechar un desnivel de 160 metros de altura para suministrar agua a presión a la explotación
, no se necesitará electricidad para bombear agua de riego. El sistema
de canalización de agua quedará situado entre la carretera Ashburton-Methven y la rama norte del río
Ashburton. Muchos de los agricultores y ganaderos involucrados en el
proyecto ya han cambiado del riego por escurrimiento con terrazas al riego por aspersión. ALIS financiará los 8 millones de dólares
del proyecto mediante un préstamo a 30 años, en el que
la amortización de capital y el interés se incluirán en las tasas de
riego de los participantes en el proyecto. El Sr. van Polanen comentó que la participación en el proyecto no supondrá ningún ahorro
durante uno o dos años, «pero que’s el ahorro se verá a largo plazo. Los costes de la energía
sólo van en una dirección». El sistema de irrigación está ya captando el interés de
otros agricultores y granjeros de ALIS, «pero primero queremos poner este en marcha. Tiene
que ser impulsado por agricultores y granjeros». El uso de tuberías subterráneas también implica recuperar tierra
fértil para los agricultores y ganaderos. El Sr. van Polanen comentó que en su explotación hay una acequia
de 1,2 km de largo y 5 metros de ancho, con lo que las tuberías le van a permitir recuperar 0,6 hectáreas de terreno. Un mayor
rendimiento hidráulico sería especialmente útil en épocas de sequía como la actual, en la que el Sr. van
Polanen sufre restricciones de riego del 15 por ciento. Water Dynamics,
una división de Tyco Flow Control Pty Ltd, se ha encargado de diseñar el proyecto, así como de
suministrar e instalar las tuberías y realizar la puesta en marcha. En él se han utilizado tuberías de polietileno que tienen entre
225 mm y un metro de diámetro. No ha sido necesario obtener
el consentimiento para el uso del recurso puesto que ya existía una toma de agua. «Sólo se necesitaron
permisos para soterrar las tuberías bajo las carreteras. » Robin
Griffiths, uno de los directores del proyecto, dijo que era «emocionante empezar a excavar por fin»
después de muchos años de investigación. Tony Shearer
, agricultor y ganadero de Winchmore, aseguró que el proyecto permitiría «aprovechar mucho más el agua». Necesitaba modernizar el riego
de su finca y «esto ha servido para forzar un poco
las cosas». Su finca de cultivo y ganadería cuenta en la actualidad con riego por
inundación, pero el Sr. Shearer invertirá en riego por aspersión para la
próxima campaña, probablemente en un cañón de riego. Craige Mackenzie de Methven aseguró que el proyecto
no suponía un gran ahorro, porque la reducción del gasto de electricidad se
compensaba con el alto coste anual del impuesto de riego. «Lo consideramos
una inversión a largo plazo, ya que el precio de la electricidad no hace otra cosa que aumentar y el agua es un
recurso valioso. » El Sr. Mackenzie, propietario de cultivos herbáceos y socio accionista de una
explotación láctea, que ha registrado un 70 por ciento de incremento en el rendimiento del agua
al cambiar del riego por escurrimiento con terrazas al sistema de riego de pivote central. «El
10 por ciento de la explotación láctea estaba ocupada por galerías de aducción y canales, pero con el precio actual
de la tierra, ésta tiene que producir y no destinarse exclusivamente al abastecimiento de agua. »
